Que se caiga el cielo que se caiga a pedazos. Pues las constelaciones por las cuales suspiraba quedaron flotando muertas en la oscuridad del infinito.
Que se caiga, que se haga trizas. Pintemos de nuevos colores ente enorme lienzo que titila sobre nuestras cabezas.
Y reconstruyamos los astros, nombremos nuevas galaxias con un remolino de promesas. Entrelacemos dos soles y hagamos que sean por siempre el centro de nuestro universo.