Todo es tan efímero, lo trato de atesorar en mi pecho
y se escabulle por cada agujero de mi corazón.
Y las noches quieren volver a ser apabullantes,
quieren colarse en mis sueños
dejar en cada rincón una pregunta
que retumba y hace eco hasta la infinidad.
Mi reflejo enmarañado busca una mirada que le devuelva
una esperanza, una promesa, una posibilidad.
Pareciera ser un caso perdido, un intento fallido
que pretendía ser más y que quedó en el camino.
Una ilusión mentirosa que solo supo ser
por unos segundos, unos minutos, días..
pero no más que un resplandor en el cielo azul,
un haz de luz, una estrella fugaz.
Todo es tan efímero, tan trilladamente efímero.
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