Una crisálida de ilusiones entumecida en mi pecho
presiona y hace eco en aquel bullicio de fondo
que con ímpetu no deja de insistir.
Un peso imbatible, testarudo y terco
con una ligereza y suavidad traicionera.
Me pregunto cuánto más va a resistir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario