estaban ahí en la esquina de la neblina
espectando lo incierto, viendo la ansiedad pasar.
todo se desvanecía, se escurría a través de
cada parpadear. abismos de calma maniatada,
que pelea para poder librarse de aquello
que la encierra en los confines de la cordura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario