atraviesa toda barrera
tan gentil y en armonía
como una caricia que se desliza
lentamente por el doblez de una sonrisa.
y en el caos, se sostiene
firme y en calma, nada la doblega.
constante, no cede a la vorágine.
atraviesa cada espacio olvidado
lo recorre de memoria,
como si el tiempo no hubiera pasado.
es allí donde mora
en la rendija que se halla
entre el ocaso y la noche.
No hay comentarios:
Publicar un comentario